Quiero hacer una pequeña glosa de una de
las fábulas de Samaniego; aquella que dice "En una alforja al hombro /
llevo los vicios; / los ajenos delante, / detrás los míos: / Esto hacen todos: / así ven
los ajenos, mas no los propios.
La fábula en cuestión tiene
precedentes. Uno de ellos es el autor latino Fedro, que fue liberto del
emperador Augusto. Fedro reconoce seguir el modelo del griego Esopo. Del mismo
modo, Samaniego sigue a Fedro y, consecuentemente, a Esopo. En la fábula a la
que nos referimos, en este caso, la que corresponde a Phaedr. IV. 10,
leemos: Peras imposuit
Iuppiter nobis duas: / propriis repletam vitiis post tergum dedit; / alienis
ante pectus suspendit gravem./ Hac re videre nostra mala non possumus; / alii simul delinquunt
censores sumus.
(Sobre nuestros hombros puso Júpiter dos bolsas de una misma alforja: / en la de la espalda, la que iba repleta de los vicios
propios; / en la del pecho, la que contenía los vicios ajenos. / Por esto es
por lo que no podemos ver nuestros propios defectos; / en tanto que los
defectos ajenos los censuramos tan pronto como se producen)
Todo esto lo he puesto en latín, sin
pretensión de atenerme a modelos métricos ya consagrados. Aquí va: In humeris impositas / duas
peras porto; / ambae vitiis repletae, / meis alienisque. / Sed haec
non video / quia sint in tergo imposita. / Aliena prae me fero: / haec tantum
video. / Ex hoc aliena incuso, / propria autem sileo. /
Hoc faciunt omnes: / Aliena vitia
incusant, / de propriis tacent.
(Sobre los hombros llevo / las bolsas de
una alforja: / ambas van llenas / con los vicios ajenos / y los míos
propios. / Éstos van en la bolsa / que está en mi espalda. / En la bolsa
del pecho / van los ajenos./ Sólo veo éstos, / en tanto que los propios / no
los advierto. / Esto hacen todos: / censuran los defectos / del prójimo y, en
cambio, / callan los propios)