
tomates de mi amada Extremadura,
nunca como se debe ponderados.
bien se degusten solos en fritura
o se tomen en platos combinados.
2. Alabanza del gazpacho

2. Alabanza del gazpacho



El relato mejor conservado está en el cuaderno correspondiente al año 1942 (mis 9 años) Dice, transcrito:
Aceuchal 11 Noviembre (tachado) Diciembre 1942
Un Héroe
Si alguno de vosotros, queridos míos, ha visitado la inmortal Gerona, recordará que el curso del río Oñar la divide en dos partes: la ciudad propiamente dicha y el populoso barrio del Mercadal. No olvidará tampoco que la antigua ciudad y su barrio se comunican por un magnífico puente de piedra de silleria (sic) y por varias pasarelas o puentecillos de madera, a menudo en bastante mal estado de conservación. Esta circustancia (sic) fué (sic) causa quizas (sic) del hecho que me propongo contaros. Trascurria (sic) la última decena del mes de Diciembre. El tiempo era frio (sic), y, durante varios dias (sic), había llovido copiosamente. La corriente del Oñar era muy crecida, hasta [el]
− ¡Mi hijo! ¡Mi hijo! ¡¡Salvad a mi hijo!!− gritó, desesperada, una mujer del pueblo que ocupaba casi el centro de la pasarela más cercana al puente de silleria (sic).Imposible deciros el espanto de la mu
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Ayer, después de conocerse el resultado de las elecciones al Parlamento europeo, la familia pepera (en la que tengo algunos ramales) no cabía en sí de euforia. Había ganado su candidatura en el pugilato de las elecciones al Parlamento europeo: “¡Victoria, victoria!” − clamaban entusiasmados, aunque a punto de desplomarse, como el soldado de Maratón.
La visión del orgasmo como un anticipo de la muerte (la petite mort que dicen los franceses) constituye un tópico literario de amplia repercusión en la literatura universal. Ese tópico literario no conoce fronteras y tampoco se circunscribe a una determinada época literaria: lo mismo podemos rastrearlo en un poeta de la antigüedad que en uno de nuestro tiempo; extranjero o vernáculo.Finalmente, he escogido para ilustrar esta breve reflexión acerca del tópico ‘muerte-amor’, una pintura que alguien podría calificar de pornográfica. La estilización de la representación la exime del carácter pornográfico que, sin duda, tendría, caso de tratarse de una foto del acto sexual. Es una representación abstracta del mismo. Se trata de un dibujo (decoración de una cratera o kylix griega) que representa una pareja practicando la postura llamada del ‘misionero’. Nada nuevo bajo el sol.
Y por último, una más completa exposición del tópico literario ‘amor-muerte’ se puede encontrar en mi estudio “De
Eureka! Conseguí recuperar este dibujo de mi admirado Apeles Mestres, el más grande dibujante catalán del siglo XIX y parte del XX.
Cataluña debe estar orgullosa de este gran artista integral: además de ser un formidable dibujante, escribió poesía y compuso obras musicales.
* Epeo, (autor del proyecto) entre Minerva y Agamenón
Lo sorprendente de esta navegación por los mares de Internet (el nuevo Mediterráneo de la nueva cultura) es que, a menudo, arribamos a lugares desconocidos, o sólo vagamente conocidos, e incluso fantásticos, como aquellos navegantes de las Verae historiae de Luciano de Samósata, que fueron a parar a
En tu carta reciente me hablabas de que tienes tu propia teoría acerca de la inscripción latina del Arco de Moncloa. Me interesa sobremanera conocerla. Si me la envías la publicaría como entrada, en vez de como comentario, entre otras razones porque casi nadie presta atención a comentarios de entradas antiguas. Estoy seguro de que casi nadie habrá leído el comentario que Martin me envió para la entrada titulada Huesos y Piedras (Stones & Bones) Los comentarios se leen cuando lo son a entradas muy recientes.
Mi interpretación sigue el criterio de lo verosímil y, en todo caso, ese que a ti tanto te gusta en lo que se refiere a "encajar" los datos entre sí (la endocrítica, que pone de acuerdo el texto consigo mismo) Y es lo que se explica por el conocido dicho "si non é vero é ben trovato" (si no es verdad está bien construido) Fíjate en el desmarque del intelectual que es Laín (representado lógicamente por la palabra 'mens' en el texto de la inscripción)
La 'intelectualidad' (que no es todavía, en esa coyuntura, la vencedora, victrix) lo será en el futuro (victura) Esta intelectualidad dedica el monumento 'a las armas vencedoras' (hic, el adverbio asume el matiz espacio temporal aquí/ahora) Esta victoria es, pues, de las armas, no de la inteligencia. La victoria de ésta se relega al futuro: victura. Hasta aquí me muevo entre hipótesis que tienen su más firme apoyo en la sintaxis: mens (la inteligencia) adhuc non victrix sed profecto aliquando victura (aún no vencedora, pero que, sin duda, ha de vencer más adelante) D.D.D. (da, dona, dedica) hoc monumentum (este monumento) armis hic victricibus (a las armas aquí y ahora vencedoras)
Conviene, pues, por mi parte, deslindar lo que puede justificarse, apoyándose en las rigurosas normas de la sintaxis, de lo que es, y yo lo reconozco abiertamente, puro juego de la fantasía.
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* Cf. De orat. 2.240.6 y 2.280.9)
En repetidas ocasiones me he referido al Arco de Moncloa, llamado también Arco de
Ese es el mérito de la inscripción latina del Arco, debida a la sutil inteligencia de Laín Entralgo, en la que se desmarca el triunfo de las armas, vencedoras hic et nunc (aquí y ahora) del triunfo futuro de la inteligencia, no pasajero, sino perenne (iugiter = a perpetuidad)
No andaba muy descaminado el sabueso de Millán Astray cuando vociferaba en Salamanca (justo en el templo de la sabiduría que es el Paraninfo de su Universidad, y en presencia de uno de los sumos sacerdotes de aquel momento, Don Miguel de Unamuno) su necrófila consigna: “¡Muera la inteligencia!”. Su olfato de perro de presa le hacía intuir que el peor enemigo del totalitarismo y de la dictadura era
El Arco de Moncloa es, hoy día, el Arco de
Por algo el franquismo desdeñó inaugurar en su día el monumento. Supo de antemano (intuyó) que la victoria futura ya no sería la suya. En este sentido también hay que reconocerle al franquismo su inteligencia. At ille sapit (“También él sabe”)*
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* Evocamos un dístico de Marcial que dice: Nubere vis Prisco, non miror, Paula: sapisti! / Ducere te Priscus non vult: at ille sapit (Quieres casarte con Prisco. No me extraña, Paula: eres inteligente./ Pero Prisco no quiere casarse contigo: también él es inteligente
Todo lo cual resulta un tanto fantasmagórico y tiene la absurda ilación propia de los sueños. Cosa por lo demás nada extraña si tenemos en cuenta que este blog lleva por título La materia del sueño.
“¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con normalidad y naturalidad?” (La Voz de Galicia.es, 14-10-2007)
Carlos Sánchez es un excelente poeta nacido en Aracena (Huelva). En su ciudad natal ha ejercido la docencia como catedrático de literatura española. Y allí continúa, ahora en situación de jubilado. (Incorporo, solicitando previamente el permiso de su propietario, esta foto en la que aparecen, de izquierda a derecha, Luis Felipe Vivanco, Luis Rosales, Rodrigo Uría, Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo, Gonzalo Torrente Ballester y Antonio Tovar)
NOTAS:
* Véase V. Palacios Atard, La alimentación de Madrid en el siglo XVIII y otros estudios madrileños, (Real Academia de la Historia, Madrid, 1998) pág. 231
** Véase “Les emplois de jugis et de jugiter dans la latinité tardive”, por Claude MOUSSY, en Latin vulgaire et latin tardif, Actes du 4e Colloque International sur le Latin vulgaire et tardif, Caen, 2-5 sept. 1994, coord. par Louis Callebat, (1998) pp. 237-249. El ejemplo más antiguo datado es de Séneca (Cuest. Nat., 4a.2.20.4) para referirse a las "nieves perpetuas" (iugiter sunt nives)
La dictadura y la transición están prefiguradas en la Biblia, concretamente en el libro del Éxodo. Pues esas etapas han sido como el éxodo político del pueblo español hacia la tierra prometida de la democracia. Hubo que pasar un “mar rojo”, de sangre española derramada. Tras el paso de ese Mar Rojo vendría la travesía del desierto de la dictadura, que duró casi tanto como la israelita: cuarenta años. En el éxodo bíblico hubo un caudillo, Moisés; en el éxodo de nuestra alegoría el caudillo fue Franco, Caudillo por antonomasia y “por la gracia de Dios”, según los profetas de la dictadura. Este caudillo, al igual que Moisés, tampoco estaría destinado a entrar en la tierra prometida de la Democracia: el obstáculo era él mismo.