
Personajes:
. Dexítero (mozalbete)
. Aristerós (niño)
. La sombra de Sócrates
. Voz en off de Jantipa, increpando a Sócrates DEXÍTERO: – Mi familia siempre ha sido de derechas
ARISTERÓS: – ¿¡?
LA SOMBRA DE SÓCRATES: – Con esos antecedentes se supone que tú también serás de derechas.
D. – ¿Yo? Naturalmente: de derechas hasta los huesos.
S. – Ahora dime, Dexítero, tú ¿cuántas manos tienes? (Si estás, como parece, normalmente constituido)
D. – Tengo dos manos, míramelas.
S. – Y ¿cómo haces cuando quieres referirte a cada una de ellas en particular? ¿No empleas, acaso, el término “derecha” para referirte a la que corresponde a ese lado de tu cuerpo, e “izquierda” a la que corresponde al otro lado?
D. – Necesariamente, así es, Sócrates.
S. – Y, correlativamente, puesto que gozas de integridad física, tendrás que admitir que tienes un ojo derecho y un ojo izquierdo, una oreja derecha y una izquierda, etc. Luego, en tu cuerpo, hay miembros que corresponden a una parte derecha y, otros, a una parte izquierda; por más que tú te declares fervorosamente partidario de una de esas partes, con menosprecio de la otra. Con esto quiero hacerte entender que no eres, como tú dices, “de derechas hasta los huesos”, sino que tienes huesos “de izquierda” y huesos “de derecha”.
D. – No me refería a la fisiología, Sócrates, sino a la política. Quiero decir que soy decidido partidario de la ideología que ha resultado ganadora en la reciente guerra civil.
S. – ¿Cuál es esa ideología? ¿Qué valores políticos defiende? Porque, sin duda, si es políticamente correcta (y fíjate que la palabra “correcta” está semánticamente emparentada con “derecha”) se ordenará a la consecución del “bien común”, aspirará a beneficiar al conjunto del cuerpo social, no sólo a una de las partes de ese conjunto, ya sea a la izquierda o a la derecha.
Ahora bien, la política de la “derecha” ha actuado de manera insolidaria, defendiendo sólo sus propios intereses y privilegios, lo que ha provocado la enemistad y la irritación de la parte menos favorecida, y esto ha dado lugar a la reacción violenta de los más exaltados de esa parte. Se ha originado la discordia civil, ante todo por la llamada “lucha de clases”: los pobres contra los ricos. Las instituciones eclesiásticas, o las religiosas, y sus ministros han tomado decididamente partido por los más favorecidos económicamente. Y en esta tesitura y en este enfrentamiento una parte del ejército, violando su juramento de lealtad a la República (es decir, al estado de derecho, constituido por ley) ha tomado partido también por los ricos.
Ha habido, a mi entender, un error atroz por parte de quienes han mutilado el cuerpo de la patria. Al neutralizar a la izquierda se ha producido, lamentablemente, la manquedad del pueblo español. De esto tendrán que responder, ante Dios y ante la historia, quienes han apoyado el levantamiento franquista.
VOZ EN OFF DE JANTIPA LLAMANDO A SU MARIDO:
– ¡Sócrates! Déjate de monsergas y vente a comer, que está la mesa puesta y tus hijos tienen que ir al gimnasio.