domingo, marzo 11, 2012

LA SINGULARIDAD DEL BISIESTO

*Dibujo de Apeles Mestres, para la Dama de las Camelias, de A. Dumas

El deceso de la señora Dª Carmen Ortueta de Salas, el 24 del pasado febrero, coincidió con unas fechas especialmente significativas del calendario de los romanos. A ellos se debe la ordenación del mismo en la forma que actualmente se conoce y que se estableció con la reforma conocida como el calendario juliano, en honor de Julio César. Antes de esta reforma el año se había dividido en diez meses, lo que obligaba a realizar ajustes cada dos años, con la añadidura de un mes que llamaban ‘mensis intercalaris’, para contrarrestar el retraso con respecto al año solar. De esta primera ordenación subsisten todavía los nombres de ciertos meses, que correspondían a los ordinales séptimo, octavo, noveno y décimo (septiembre, octubre, noviembre y diciembre) Los nombres del quinto y sexto mes (Quintilis y Sextilis, respectivamente, serían sustituidos por los de Julio y Agosto, en honor, respectivamente, de los emperadores Julio César y Octavio Augusto. El año comenzaba con Marzo (en honor de Marte)
Con la reforma Juliana se añadieron Enero y Febrero. Enero (Ianuarius, por Jano, el dios de las dos caras; y Febrero, por las fiestas de las purificaciones, Februa, que tenían lugar en este mes) Era, y continúa siendo, el mes más corto del año, con cuatro semanas, exactamente; excepto en los años llamados ‘bisiestos’ (cada cuatro años) en que se contaba un día más: 29 días exactamente.
En el cómputo del calendario romano, este día de más se consideraba como un día ‘repetido’. Y así como el día 24 de febrero correspondía al VI día antes de las Kalendas de marzo, el 25 se consideraba también como un VI repetido, de ahí lo de ‘bisiesto’ (bis-sextus) Las fechas subsiguientes, es decir, 26, 27, 28 y 29 correspondían, respectivamente, a los días V, IV, III, y víspera (pridie) de las Kalendas de marzo. Las fechas se databan con relación a las correspondientes fechas de referencia que eran, además de las Kalendas (el 1 de cada mes), las Nonas (el 5, en los meses de marzo, mayo, julio y octubre; o el 7, en los meses restantes) tal como explicábamos en la entrada correspondiente al calendario romano.
Y ahora intentaré explicar lo que he llamado aquí “la singularidad del bisiesto”, porque voy a tratar de aclarar el sentido paradójico de esta expresión. Lo singular es, en su acepción gramatical, lo uno. Pero, en otro sentido, también puede referirse a lo extraordinario, lo que está fuera de lo común, lo que incluso roza lo portentoso. Y me viene a la memoria la historia del bíblico Josué, al que Yahvé otorgó la prolongación del día, a fin de que tuviera el tiempo suficiente para terminar la tarea que se le había encomendado. Y Josué detuvo el sol, según nos refiere la Biblia (Jos. 10. 12-14) Esta singularidad tuvo su réplica en tierras extremeñas con otro líder llamado Pelay Pérez Correa. Como el caudillo bíblico, también PPC (son las iniciales del nombre del héroe cristiano, no las siglas de un partido político) logró el prodigio de prolongar el día, según cuenta la leyenda:

– ¡Señor, ten tu día! (Es decir, páralo, detén el curso del sol) Y esa expresión dio origen al topónimo con el que se conoce la sierra: Tentudía.

En el caso de Dª Carmen Ortueta parece haberse realizado el viejo milagro de la prolongación del día, a fin de que se pudiera llevar a cabo su tránsito a la eternidad de manera cumplida, sin apremios: falleció en Madrid el viernes, día 24 (según la nota publicada en el HOY el día 26 de febrero, domingo). Se gestionó su traslado a Trujillo el 25, sábado; y, por último, el sepelio tuvo lugar el día 26. Ahora bien, las dos fechas primeras corresponden a una sola fecha en el calendario romano: el día VI de las Kalendas de marzo. El 24 y el 25 son, en este caso, el mismo día VI, sólo que repetido: el sexto y el sexto bis, o bis-sexto. De donde ‘bisiesto’.

El destino, el fatum, reservó esas fechas en el calendario, de manera que óbito y sepelio tuvieran lugar en días consecutivos, como es lo preceptivo. No media diferencia de un día entre el 24 y el 25 de un año bisiesto: es como un día de 48 horas. Y Dª Carmen bien merecía este privilegio, pues era como una patricia romana. Los hados habían tenido con ella esa deferencia: el milagro de Josué y de Pelay Pérez Correa se repetía, en cierto modo, en el caso de Dª Carmen Ortueta de Salas.

Doña Carmen se despidió del mundo de esta manera elegante, distinguida, como corresponde a una dama de su rango. Tres fechas destacadas señalan ese tránsito: el VI, el VI bis y el V de las Kalendas de marzo.

Que me digan a mí si esto no es una auténtica deferencia de los hados con esta dama, con esta patricia, trujillana de adopción, como fue la Excelentísima Señora Doña Carmen Ortueta de Salas, académica de número de la Real Academia de las Letras y las Artes de Extremadura.

martes, marzo 06, 2012

LA HUELLA VITAL DE FEDERICO EN DOÑA CARMEN ORTUETA DE SALAS


La reciente desaparición de la Excelentísima Señora Doña Carmen Ortueta de Salas me trae a la memoria el recuerdo de la única vez que tuve el honor de compartir mesa y mantel con ella. Fue en el curso de las III Jornadas del Humanismo Extremeño , que organizó la Real Academia de las Letras y las Artes de Extremadura, en Fregenal de la Sierra, con motivo de la conmemoración del IV centenario de la muerte de Benito Arias Montano. En la comida para los congresistas, celebrada en un conocido hotel de la localidad citada, ocupábamos una mesita mis dos hijas mayores, como acompañantes mías, y yo mismo. Quedaba un sitio libre en la mesa y Doña Carmen nos pidió, muy cortésmente, permiso para ocuparlo. Por supuesto, le dije que nos sentíamos muy honrados con su compañía y les presenté a mis hijas a la señora para ellas desconocida: ella es Doña Carmen Ortueta de Salas, de la Real Academia de Extremadura, su marido fue director del Museo del Prado, etc. etc. Los temas de los que se habló en la conversación no los recuerdo ahora con exactitud. Seguramente se interesó por los estudios de mis hijas, ya por esas fechas con sus licenciaturas terminadas. En seguida la conversación derivó hacia temas mucho más importantes para nosotros, pues resultaba obvio que la experiencia vital de Doña Carmen era incomparablemente más rica que la de nosotros, sus oyentes. El asunto que suscitó nuestro mayor interés fue, sin duda, el relacionado con el poeta García Lorca. Siendo veinteañera, Doña Carmen había tenido ocasión de conocer a Federico y sentir de cerca el aura vital que irradiaba, según el testimonio de quienes lo trataron y conocieron. Doña Carmen recordaba a Federico dirigiendo a los actores de La Barraca, enseñándoles cómo debían interpretar, cómo recitar tales o cuales pasajes de la obra que iban a representar. Él iba delante detallando los matices del texto de la obra, los ademanes y gestos que acompañaban a cada expresión, metiéndose, en fin, en la piel del intérprete ideal y dando vida al personaje. Doña Carmen conservaba el recuerdo del poeta en acción, desempeñando de manera eficaz la tarea que las Misiones Pedagógicas le habían asignado: la difusión popular del teatro clásico.
Oyendo el relato de Doña Carmen, participábamos de aquella maravillosa experiencia suya que fue la de contemplar al poeta en funciones de director escénico, de haber sido testigo presencial de aquella prodigiosa vitalidad que irradiaba su persona, según el testimonio de quienes lo trataron y conocieron. Recordaba yo, especialmente, las palabras de Jorge Guillén en el prólogo que escribió para la edición de las Obras Completas de Federico. Palabras que venían a confirmar la experiencia de Doña Carmen. Escribía Guillén en ese prólogo:


Junto al poeta –y no sólo en su poesía – se respiraba un aura que él iluminaba con su propia luz. Entonces no hacía frío de invierno ni calor de verano: hacía... Federico.
(...) ¡La simpatía de Federico García Lorca! Era su poder central, su medio de comunicación con el prójimo y de complicidad con las cosas, su genio: el genio de un imán que todo lo atrajese.



Un rescoldo vivo de esa simpatía, todavía perduraba, a través de los años, en las palabras de Doña Carmen Ortueta. Y llegaba a nosotros como por arte de magia, como un tesoro intacto de su experiencia vital.

sábado, marzo 03, 2012

ANTONIO MACHADO EN LATÍN

Hace unos días insertabamos en este blog unos versos primerizos de Miguel Hernández, trasladándolos a hexámetros latinos. Hoy quiero hacer algo parecido con unos versos de Antonio Machado, pero esta vez sin atenerme a las reglas de la cantidad del verso latino. Puede que algunos de estos versos coincidan por casualidad con algunos de los versos de la versificación yambotrocaica, no me he parado a comprobarlo. Desde luego, no corresponden a versos de la métrica dactílica. Digamos, por tanto, que se trata de versos libres. Predominan los heptasílabos y los endecasílabos. Como en el poema original. El título del poema es "Campo", corresponde al libro Soledades, galerías y otros poemas, y hace el número LXXX en ese libro. Dice:


La tarde está muriendo

como un hogar humilde que se apaga.

Allá, sobre los montes,

quedan algunas brasas.

Y ese árbol roto en el camino blanco

hace llorar de lástima.

Dos ramas en el tronco herido y una

hoja marchita y negra en cada rama.


¿Lloras?... Entre los álamos de oro,

lejos, la sombra del amor te aguarda.

Ésta es mi versión latina del poema:


Vesper serus emoritur
sicut humilis focus
exstincturus iamiamque.
In montibus longinquis
paucae prunae remanent.

Et arbor ista trunca iuxta viam
nostras excitat lacrymas.
Duo rami in trunco laeso
et unoquoque in ramo
singula folia nigra et marcida.
Plorasne? Longe,
populos inter aureas,
vetus amoris umbra

te manet semper amans.

martes, febrero 28, 2012

EL BISIESTO EN EL CALENDARIO ROMANO

Estamos en el 28 de febrero, en el III a. Kal. Mart. Mañana, 29, será el día adicional que los llamados años bisiestos incorporan a este mes. ¿Cómo se contabiliza una fecha según el cómputo del calendario romano? Pues, en principio, el método puede resultar algo complicado. El mes, cualquiera que sea, se considera dividido en tres partes, que corresponden, respectivamente, a las Nonas, las Idus y las Kalendas. Las Nonas van del 2 al 7 (ambos incluidos) en los meses de marzo, mayo, julio y octubre; y del 2 al 5 (igualmente ambos incluidos) en los meses restantes. Las Idus caen 8 días después de las Nonas correspondientes de cada mes, es decir, el día 13 para aquellos meses en que las Nonas caen el día 5; y el día 15, para aquellos otros en que las Nonas caen el día 7. Y, finalmente, las Kalendas se computan como aquellos días que siguen a la fecha de las Idus hasta el 1 del mes siguiente, incluida esta fecha. Un verso memorístico ayuda a recordar esos tramos respectivos de cada mes:
Sex Maius Nonas, October, Iulius et Mars;
quattuor at reliqui, dabit Idus quilibet octo.

(Seis son los días de las Nonas en Marzo, Mayo, Julio y Octubre.
Cuatro en los meses restantes. Las Idus (respectivas) caen ocho días después (de las Nonas)

O sea, en marzo, mayo, julio y octubre, las Nonas caen el día 7 y, en el resto de los meses, caen el día 5. El tramo que va desde el día después de las Idus hasta el 1 del mes siguiente (ambas fechas inclusive) es el tramo que corresponde a las Kalendas. ¿Cómo se computan los respectivos días de Nonas, Idus y Kalendas? Si el día está en el tramo correspondiente a las Nonas, se cuenta el día de la fecha a datar y los demás, hasta la fecha de las Nonas, incluida. Por ej. ¿cómo indicaremos el día 3 de marzo? Se cuentan los días que van del 3 al 7 (pues las Nonas caen el 7 en dicho mes) ambos inclusive, y al resultado numérico, 5 en este caso, se le pone el ‘ante’ (a.) seguido de la palabra Nonas y el nombre del mes correspondiente. Abreviadamente, el 3 de marzo se dirá en latín V a. Non. Mart.

De modo análogo se procede para otras fechas. ¿Cómo pondremos el 9 de marzo? Esta fecha cae antes de la referencia correspondiente, las Idus, que caen el 15 de marzo. Entonces, ya sabemos, contamos del 9 al 15, ambos inclusive, y vemos que son en total 7 días. En números romanos VII. El 9 de marzo será el VII a. Id. Mart.

Si el día que queremos datar en latín cae después de las Idus, se contabilizarán cuántos son los días que han de transcurrir hasta el 1 del mes siguiente, es decir, el día de las Kalendas del mes que sigue al de la fecha que queremos datar. ¿Cómo se escribirá en latín el día 16 de mayo? Como esa fecha es la del día siguiente a la de las Idus (que caen el 15) se puede escribir, sencillamente “postridie Idus Maias” (el día siguiente a las Idus de mayo) Pero se pueden contar los días que van del 16 de mayo al 1 de junio (ambos inclusive) y tenemos que son 17 días. (XVII) El 16 de mayo será, en latín XVII a. Kal. Iun.

Ahora bien, en los años bisiestos se procedía de una manera un tanto peculiar. Como los días de febrero son 28, excepto en los años en que el mes tiene 29 días (como es el caso de este año) se consideraba que había un día repetido, el 24 de febrero (VI a. Kal. Mart.) este día repetido, o día de más, se trasladaba al 25 que era, como si dijéramos, dos veces el 24 de febrero (bis VI a. Kal. Mart.) bis sextus ante Kal. Martias. De ahí lo de “bisiesto”.

viernes, febrero 24, 2012

LO QUE GASPAR DIJO A BALTASAR

“No acato ni respeto un escándalo supremo”. Éste es, exactamente, el título completo del artículo que, con fecha de anteayer, insertaba en el diario El País el diputado de IU Gaspar Llamazares. El artículo en cuestión es un fiel reflejo de la opinión que muchos compartimos, por más que no osemos manifestarla de forma tan rotunda y categórica como el portavoz de la mencionada agrupación política. La sentencia del TS que inhabilita al juez Garzón por el presunto delito de prevaricación en las escuchas de la trama Gürtel (las grabaciones de las conversaciones entre los imputados en dicha trama y sus abogados) le ha costado al juez su inhabilitación como tal durante once años. Esta condena del juez, imputado bajo el cargo de prevaricación, conllevará, como es de temer, la anulación del juicio contra los ‘presuntos implicados’ quienes se irán seguramente de rositas, muy satisfechos de haber puesto fuera de combate al juez que ha dado más prestigio hasta ahora a la judicatura, no sólo española sino, también, universal.
El juez que internacionalizó la justicia, que consiguió sentar en el banquillo a varios representantes de regímenes totalitarios (de Chile y Argentina) que puso en evidencia la trama de los GAL, que... etc., etc. el juez estrella, por antonomasia, ha venido a estrellarse ante el búnker del franquismo. Y es que el aparato judicial del régimen sigue vigente aún, sin que esta valetudinaria democracia haya conseguido superar su tara de nacimiento, asimilable al enanismo, constitutivo y constitucional, y cuya réplica, en lo político, la representa el franquismo.
El aparato legal del franquismo sigue virtualmente en pie, pese a ciertas disposiciones legales como la llamada Ley de Amnistía, que hubo de habilitarse para que salieran de las cárceles todos aquellos que, a la fecha de promulgación de dicha ley, continuaban en prisión, condenados por presuntos delitos, así catalogados por el régimen, como fue, por ejemplo, el llamado “auxilio a la rebelión”. La tergiversación política que venía a consagrar el tópico del mundo al revés. Pues bien, lo paradójico de esta democracia es que uno de los partidos mayoritarios que la integran y que actualmente está en el gobierno, rehúsa condenar el franquismo, que es el sinónimo de la dictadura, pretendiendo compatibilizar democracia y franquismo. El voto de castigo que el PSOE recibió el pasado 20-N (sus votantes o se abstuvieron, en parte, o dieron su voto a partidos más hacia la izquierda. Quizás hubo, posiblemente, quienes dieran su voto a la derecha. Algo también hubo de influir la guerra sin cuartel que los líderes de la izquierda, sobre todo Zapatero, hubieron de sufrir por parte de los maulladores gatos de Intereconomía) La alternancia política es deseable, pero esta vez la ha propiciado el aburrimiento político de la izquierda. Y esto no es más que un remedo del baile de la yenka (‘izquierda, izquierda, derecha, derecha...) dar saltitos para volver a lo mismo. Decepcionante. Democracia de cartón piedra, de guardarropía. Democracia trufada de franquismo no es democracia. A los hechos me remito: Sin una condena explícita del franquismo, sin una anulación de las sentencias que el régimen dictó en su momento (acomodando las leyes a su arbitrio) lo que hay, ha habido y seguirá habiendo en España es una caricatura de la auténtica democracia.
No sé cómo los españoles nos hemos avenido a seguir con este estado de cosas, que fue tolerable mientras se consideró que era una de las imperfecciones propias de una democracia en rodaje como fue la llamada Transición. Pero ¿qué clase de democracia es ésta que aún no ha acabado de erradicar todo rastro de totalitarismo, que cuenta la historia desde la óptica del vencedor, que, desde su propia experiencia de “placidez”, justifica la no condena de un régimen que perpetró uno de las mayores genocidios de la historia de este país?
Y que no ha abjurado del franquismo, a nivel constitucional, de una manera explícita, que se recoja expresamente en la Constitución, es decir, a nivel político; sino que, aún más, ha inhabilitado al juez que, por la vía jurídica, se disponía a gestionar la condena que, por la vía política, no se había obtenido de esa parte de la sociedad que pretende integrarse en el sistema democrático, entrometerse en él con las armas y bagajes de un franquismo residual.
Esto es, sencillamente, aberrante. Es querer perpetuar la Transición para así escamotearnos a perpetuidad la Democracia, con mayúscula. O, como ahora se reclama por los estafados del 15-M: la democracia real. En el sentido de auténtica. No en el sentido de regia: estamos conformes en que sea también ‘real’ en este sentido. A condición, sobre todo, de que lo sea en el otro. Es decir, en el de una democracia de veras.

jueves, febrero 23, 2012

MIGUEL HERNÁNDEZ EN LATÍN

Tenemos noticia de que Miguel Hernández ha sido traducido, si no totalmente, sí al menos parcialmente, a diversos idiomas europeos: el ruso, el checo, el italiano, el portugués... Yo he ensayado en alguna ocasión traducir algunos de sus poemas al latín (alguna de las octavas de Perito en lunas, por ejemplo)

Hoy traigo aquí a colación un breve poemilla de juventud, anterior a Perito, poema que llamó mi atención por su carácter premonitorio. Este poemilla es una muestra de que el poeta intuyó con clarividencia, ya desde su primera juventud, que su vida iba a ser breve. La intuición de su temprana muerte suele ser un típico Leitmotiv hernandiano, especialmente a partir de El rayo que no cesa.

El poema cuya versión al latín voy a dar aquí constituye, seguramente, el primer testimonio de esa premonición de que su vida sería breve. Copio a continuación el texto de Miguel Hernández y seguidamente ofrezco una versión libre en hexámetros latinos.


Sabe: Que me iré por el sendero
muy melancólicamente,
muy pálido y muy ligero,
y que me iré muy temprano:
tal vez no esté todavía
el sol en el meridiano.

Scito: me iturum esse via qua semita triste
monstrat iter leti, properans et pallidu' valde.
Mature vita decedam, forsan adhuc sol
sidereo cursu non tangat culmina caeli.

En el 2º verso me permito la licencia de la 's' volada (5º pie) La palabra es pallidus. La licencia permite que dicha palabra sea un dáctilo, como habitualmente lo es el 5º pie del hexámetro. De no ser así nos resultaría una sílaba larga por posición.

miércoles, febrero 22, 2012

MISCELÁNEA

¿Lo actual o lo inactual? Lo actual corresponde a lo anecdótico y es pasajero. Lo inactual es lo permanente y corresponde a la categoría. Yo prefiero, casi siempre, lo segundo, aunque, paradójicamente, entiendo por ‘inactual’ aquello que, por ser de todas las épocas, siempre está de actualidad. Entre los temas de actualidad los hay que son de rabiosa actualidad. Son aquellos que la prensa y, en general, los medios de comunicación, airean a diario. Dan lugar a polémicas y son objeto de debates, regulados por el correspondiente moderador. Uno de estos temas de ‘rabiosa’ actualidad es el referido al llamado ‘caso Urdangarín’: el del ‘presunto’ pelotazo (en el sentido, esta vez, menos deportivo de la palabra y más en conexión con el tema de las finanzas: el que atañe al dinero conseguido mediante operaciones fraudulentas) No sabemos si el ‘presunto’ delincuente lo será o no; lo cierto es que cuando, recientemente, unos periodistas pretendían abordarlo, para recibir alguna información de parte del propio interesado, éste puso pies en polvorosa y se dio a la fuga. Habría que decir, recordando el título de Antonio Gala, ¿Por qué corres, Urdangarín?

La huída arguye culpabilidad y es indicio de conducta delictiva, como corrobora el dicho popular “el delito es cobarde”. ¿No hubiera sido más elegante aguantar el tipo y afrontar la situación con alguna de las frases que pueden ayudar a salir del paso, tales como “el asunto está en manos de mi abogado y no deseo hacer ninguna declaración”? ...o algo por el estilo. Después de todo, los que iban tras de ti llevaban sólo un micrófono o una grabadora, no una pistola.
Pero, no: instintivamente te diste a la fuga, lo que ya abona la sospecha de culpabilidad. Ibas, como dice el refranero escatológico extremeño, “que perdías el culo”. Lo malo es el lío desagradable en el que has metido a la corona. Ya hay quien cree que, con tu proceder, estás favoreciendo la causa de la república, como eterna contrapartida de la monarquía. Y eso que tu suegro había hecho méritos para acceder, por derecho propio, al cargo que le asignó el dedo del dictador. Entre ellos, el de prometer, en su toma de posesión del trono, “que él quería ser el rey de todos los españoles”, cosa que le agradecimos en el alma, sobre todo, los desheredados de la República. Y, sobre todo, el refrendo popular que tuvo lugar con ocasión del llamado ‘tejerazo’; por más que ahora se cae en la cuenta de que el rey anduvo algo tardón en comparecer frente a las cámaras de la TVE en aquella coyuntura. El caso es que lo hizo, poniéndose del lado del pueblo y en contra de los golpistas; y el pueblo, agradecido, se lo premió y el efecto del golpe fue como un plebiscito que lo consolidó de iure en el trono. El ‘tejerazo’ sirvió para consolidar la monarquía; lo mismo que ahora tu ‘pelotazo’ puede contribuir a debilitarla y hacer que nos acordemos de la República. Por estos días se ha escrito (y se seguirá escribiendo) acerca del conflicto entre ambos sistemas de gobierno, a pesar de que ya en tiempos de Cicerón (en el que había tertulias, como en el nuestro, donde se debatían estos y otros temas) se consideró que ambas cosas, a saber, monarquía y república, no tenían por fuerza que ser incompatibles, sino que se podían armonizar en lo que podríamos llamar la “monarquía constitucional” o, como decía Cicerón, “regali re publica” (una república regia, o monárquica) (R.P. 3.47) Finalmente, para terminar este comentario, quiero remitir a uno de los más recientes artículos del cronista local de Jerez de los Caballeros, miembro de la R. Academia de las Letras y las Artes de Extremadura, el escritor Feliciano Correa, cuyo escrito titulado “De Guerra a Urdangarín” se publicó en el diario HOY, de fecha 15 de febrero de 2012, hace ahora justo una semana. Como dicho periódico no tiene un espacio reservado a los artículos de opinión (en su edición digital) remitimos al único enlace que hemos podido localizar en Internet: el de los Cronistas oficiales de Extremadura. El artículo citado se publicó en este medio con fecha 17 de febrero de 2012. Espero que en el
enlace adjunto el lector tenga la oportunidad de leer ese trabajo, si es que en su día no lo leyó.

martes, febrero 14, 2012

NUESTRA 'PRESUNTA' DEMOCRACIA NO SUPERA LA PRUEBA DEL ALGODÓN

En la sección de opinión que corresponde a las cartas de los lectores, el periódico Público inserta una carta referida a nuestra disciplinada Transición, tan elogiada en su momento que incluso se le aplicó el epíteto de 'modélica', por no haber planteado reivindicaciones de entrada, que nos hicieran pisar sobre seguro en el terreno de la democracia. Tras la muerte del dictador, el aparato de poder del régimen permanecía íntegro. No sólo el aparato militar, sino también el judicial seguía al servicio de la ideología del estado totalitario: no hubo quien osara plantear ni siquiera una medida tan elemental y necesaria, para que pudiera echar a andar el tullido ‘poder del pueblo’, como hubiera sido la anulación de las sentencias de carácter político del franquismo. Así, la vigencia de las penas y las responsabilidades políticas derivadas de la llamada Causa General seguían intactas y continuaban en las cárceles los que habían sido imputados por delitos políticos. Lo procedente hubiera sido anular aquellas sentencias, pero tal medida no hubiera sido aceptada por el aparato político del franquismo. Para poder sacar de las prisiones a las víctimas de aquellas injustas condenas hubo que arbitrar, a instancias de la parte perjudicada, la que se llamó Ley de Amnistía que, por cierto, se abstuvieron de votar en el Parlamento los representantes de Alianza Popular: en modo alguno se sentían concernidos por la tal ley. A pesar de ello, hoy recurren a dicha ley para tratar de alegar el delito de ‘prevaricación’ por parte del juez que trató de conseguir, por la vía jurídica, la condena del franquismo, cosa que por la vía política se negaron a aceptar los herederos de esa ideología. La Ley de Amnistía no contempló nunca (al menos en su génesis y su elaboración) el perdón de los crímenes del franquismo, sino la remisión de las penas de quienes habían sido condenados por delitos políticos. Esa ley ‘no iba con ellos, los herederos del franquismo’, no les concernía. Esto ya se ha aclarado en ocasiones anteriores y se ha aludido, en más de una, a cierto artículo sobre el particular aparecido en El País.

La apelación a la llamada Ley de Amnistía (1977) no es procedente por los motivos que acabamos de exponer. Pero es que dicha ley hubiera sido innecesaria, si se hubiera arbitrado como previo requisito, para iniciar el cambio de la dictadura a la democracia, la anulación de las sentencias dictadas por el franquismo, por lo que dicho régimen consideró delitos políticos, como el llamado “auxilio a la rebelión”.
Pero es que, además, los delitos contra la Humanidad no prescriben, según una norma universal (refrendada por el propio Gobierno de España). Así que el encausamiento del franquismo es de justicia y su dilación y aplazamiento no es más que una rémora para la implantación de la verdadera Democracia.
En este compás de espera seguimos, sigue el pueblo español. En la espera de que se haga justicia a las víctimas del franquismo.
Resulta altamente preocupante que los tribunales correspondientes se hayan negado a anular sentencias como la que condenó a cadena perpetua a Miguel Hernández, patriota ejemplar y defensor de la causa republicana como soldado (“para la libertad sangro, lucho, pervivo”...)
Su familia, que reclamó la anulación de esa condena, se ha visto decepcionada por el tribunal de la ‘presunta’ democracia española que ha desestimado esa petición. Hubiera sido un merecido homenaje a un gran poeta y soldado, defensor de la causa del pueblo.

¿O es que los verdaderos patriotas sólo
estaban en el lado de Franco?

domingo, febrero 12, 2012

ARGUMENTOS POR UN TUBO (CATÓDICO)

En los medios de comunicación se prodigan cada día más los debates apasionados, acalorados, enardecidos. Inútiles, por lo demás, porque los oponentes ya están firmemente determinados a mantenerse en sus trece, a empecinarse en su particular ‘verdad’, o en llevarse el gato al agua. La estrategia puesta en práctica para este fin se aplica con eficacia infalible por el programa televisivo de ese título. Consiste en plantear preguntas cuyo resultado estadístico ya es previsible en el sentido que se propone la encuesta. La razón es muy sencilla: los votantes que participan en esas encuestas ya están adscritos a una determinada ideología, predispuestos a sentenciar en un determinado sentido de grupo. Da la impresión (naturalmente, falsa) de que los resultados de ese tipo de encuestas son extrapolables a la totalidad de la población no participante en tales consultas. La manipulación es evidente.

Se falsea la verdad y se blanquea la mentira, como el dinero negro. Y ya casi no sabe uno a qué atenerse. Se falsea la misma democracia de manera que cabe desconfiar de su bondad como sistema de gobierno. La definición de Churchill (con su toque de ironía británica) era “la democracia es el peor sistema de gobierno, excluidos todos los demás” (lo que equivalía a decir: el menos malo) Otra definición más a tono con las circunstancias actuales podía ser ésta: la democracia consiste en hacerle creer al pueblo que es él el que manda. Otra cosa es la realidad, como hemos visto estos días en el caso de la reciente inhabilitación del juez Garzón. Se le ha acusado nada menos que de aplicar métodos totalitarios, impropios de un estado democrático, y más bien propios del franquismo que, por cierto, se niegan a condenar quienes apelan ahora a este peregrino argumento. Doña Esperanza Aguirre, en apoyo de la sentencia del TS, afirmó con rotundidad el viejo principio de que “el fin no justifica los medios”. Principio que, sin embargo, se aplica o no, según convenga. Pongámonos ahora en el caso de la rebelión militar del franquismo y supongamos que los fines de esa rebelión eran buenos: acabar con los desórdenes achacables a la falta de autoridad del gobierno de la República. ¿Justificó ese presunto buen fin la eliminación sistemática del rival político con el consiguiente coste de vidas humanas que el llamado Alzamiento ocasionó? Desde luego, doña Espe, el fin no justifica los medios, pero ustedes no han condenado los crímenes del franquismo contra la población indefensa. Para ‘enjuagar’ los tales crímenes recurren siempre a Paracuellos y al genocida Carrillo, cuando lo de Paracuellos fue ‘posterior’ y, desde luego, una consecuencia de la espiral de violencia desencadenada por las previas matanzas del franquismo, como la de la plaza de toros de Badajoz y todas las penalidades y desgracias que la represión ocasionó en esta y otras provincias, como el éxodo de la llamada ‘columna de los 8.000’. Paracuellos fue la consecuencia de la siempre censurable Ley del Talión. Recuerde usted lo que dijo Yagüe para justificar las matanzas en la retaguardia: “No iba a dejar tras de mí a gente que podía reincorporarse al frente enemigo” (más o menos) Es la misma implacable lógica de guerra la que prevalecería en el caso de Paracuellos. Pero es el caso que el genocidio franquista continuó tras la victoria. Y se continuó la purga política con la llamada Causa General y se disfrazó de legalidad toda la posterior represión. Se le dio la vuelta a las cosas hasta el punto de llamar ‘rebeldes’ a las víctimas de la rebelión militar. Y se tuvo la desfachatez de tipificar como “delito de rebelión” a los que defendieron la república, o ayudaron por razones humanitarias a los perseguidos por los verdaderos rebeldes. Una historia, sin duda, contada por el criterio del vencedor.
Y el Diccionario biográfico de la RAH sin rectificar. O sea, el tópico del mundo al revés.

viernes, febrero 03, 2012

NADIE ES PERFECTO

El axioma que da título a estas líneas sirve para bajarle los humos a cualquiera que se sienta "pagado de sí mismo" por encima de lo necesario. Pero esa frase constituye, también, uno de los mejores gags cómicos de una película inolvidablemente divertida como fue la titulada Con faldas y a lo loco, protagonizada por Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemon. Éstos últimos tienen que disfrazarse de mujeres para completar el elenco de una compañía de músicos. Resulta que uno de estos travestidos ocasionales (Jack Lemon) no puede evitar que se encapriche con él cierto señor entrado en años, dispuesto a llevar al altar a la presunta fémina. Ésta trata de disuadirlo presentándole una serie de inconvenientes con los cuales intenta convencerlo de que no podría hacerlo feliz. Cuando ve que ninguno de los obstáculos que le pone logra hacerlo desistir de sus propósitos, se quita la peluca postiza, recupera su voz masculina y le confiesa:

_ Es que soy un hombre.

Y el obstinado pretendiente responde:

_ Nadie es perfecto.

Y en esta frase se alcanza el climax cómico de la película.
Aquí lo pueden ver.

lunes, enero 30, 2012

DON LUIS MORENO MAYORAL, PADRE ESPIRITUAL Y PROFESOR EN SAN ATÓN

En esta síntesis, en forma de caricatura, expreso a mi manera la fórmula fisonómica que corresponde a los rasgos del que fuera director espiritual del Seminario a comienzos de los años 50 del siglo pasado. Don Luis Moreno Mayoral era, si no me equivoco, cacereño, de Valdemorales. Además de director espiritual fue mi profesor de Latín en el 3º ó 4º curso de Latinidad.


Don Luis conocía mis secretos de adolescente, mis tentaciones y mis caídas: nada del otro mundo. Estábamos muy controlados los seminaristas, sobre todo en el aspecto de nuestras relaciones con el exterior. Sabíamos que nuestra correspondencia podía ser leída por la Superioridad, pues las cartas que recibíamos de nuestros familiares y amigos se nos entregaban abiertas. Bien es verdad que la mayoría de ellas no eran leídas. Mi tío Jerónimo me escribía con frecuencia y en algunos sobres, bien planchaditos, flamantes, me solía enviar, de cuando en cuando, para mis pequeñas necesidades de escolar, algunos billetes de cinco pesetas, cobrados recientemente de su paga de militar.


Estas ayudas me permitían, a veces, adquirir algunos libros cuyos títulos me resultaban atractivos. Recuerdo que uno de ellos fue el titulado Psicología del amor, de Paul Jagot. Debí haber consultado con el director espiritual si podía tener este libro en mi cuarto y leerlo en tiempo libre. No lo hice, pero hubo quien le sopló a Don Luis que yo tenía el tal libro. Y Don Luis me llamó a 'capítulo'. Debió revisar el libro a conciencia, pues tardó en devolvérmelo. Al final, me lo devolvió, pero ahora no recuerdo si me hizo, o no, algunas advertencias sobre el particular. Como me lo devolvió, supongo que no encontró en él ninguna doctrina reprobable. La verdad es que el libro era completamente inocuo. Ahora que lo releo, con cierta curiosidad, recordando el episodio del chivatazo (el autor del mismo creo que ya no está en el mundo de los vivos) entresaco algún que otro párrafo que podía muy bien suscribir incluso el más exigente mentor espiritual:


El hombre mejor dotado, el mejor situado, si permanece sujeto a las debilidades pasionales, es un coloso de pies de arcilla que el eventual vértigo dispensado por alguna hábil aventurera puede arrastrar, en un resbalón espantoso, hasta el atolladero de los bajos fondos.


Había una referencia a algo que era habitual entre adolescentes en pugna con su propia sexualidad. Me refiero a la llamada polución nocturna, la emisión involuntaria del semen durante el sueño. Decía el libro a este respecto:


Como la persistencia en la extravagante pretensión de estrangular manifestaciones cuya incoercibilidad se condiciona uno mismo tiende a acelerar progresivamente el retorno del espasmo onírico, éste se reproduce, en algunos sujetos, con bastante frecuencia para alterar considerablemente los mecanismos psiconerviosos y el potencial energético. Se venden aún libros donde se asegura que el derrame espontáneo en el curso del sueño es inofensivo. Esos peligrosos tratados extravían cada año algunos centenares de jóvenes a quienes se trataba de detener en la pendiente de las decadencias (1) Y añade, en nota a pie de página: consunción cerebral, astenia, tisis, etc.




Como se puede ver, era un libro totalmente compatible con la doctrina sobre el particular que se podía considerar la ortodoxa en un centro para la formación de jóvenes seminaristas.

sábado, enero 28, 2012

LA VIRGEN TIROLESA

(Recuerdos de los tiempos q'allá van)




Don Francisco Caballero García fue prefecto del Seminario de Badajoz. Lo era cuando yo dejé ese centro, convencido de que Dios no me llamaba por el camino del sacerdocio. Don Francisco había estudiado en Roma, en el Colegio Español, los últimos años de Teología. De Roma había traído algunas curiosidades y souvenirs, entre ellas una imagen de la Virgen, muy estilizada, que solíamos admirar y celebrar por su traza novedosa, futurista, tan adelantada a la de los cánones convencionales de la imaginería religiosa a la que estábamos acostumbrados. En imágenes como ésta, el arte religioso adquiría un aire de modernidad que le daba un nuevo atractivo. La elegancia y la espiritualidad de la imagen nos cautivaba, especialmente a los que teníamos inclinaciones artísticas. Recuerdo que el poeta Francisco Cañamero se inspiró en la imagen y la celebró en un poemilla. Poemilla que, como gran parte de la obra de Cañamero, supongo que se habrá perdido. En ese poema, o poemita, se describía la imagen como "encerrada entre líneas verticales". Incluso a mí me estimuló esas 'inclinaciones artísticas' a las que me he referido anteriormente y le pedí permiso a Don Francisco para llevar la imagen a mi habitación y copiarla en sus rasgos esenciales. El resultado de aquella copia (aún lo conservo) es la figura que acompaña estas líneas. Hay que decir que la advocación con que en el Seminario y, particularmente, en el círculo de las amistades de Don Francisco Caballero, se conocía esta imagen era la de La Virgen Tirolesa.


Otra muestrecilla del arte religioso más 'in', o más 'chic', del momento, era una estampa en colores en la que se representaba, esquemáticamente, la tempestad en el lago Tiberíades, cuando la barca en la que iba Jesus con algunos discípulos estaba a punto de zozobrar. La pintura, de colores muy chillones en papel satinado, evoca el momento en el que interviene Jesús, en ademán de calmar las olas, ante el temor de sus discípulos que le avisan aterrados: Domine, salva nos, perimus!. (¡Señor, sálvanos que perecemos!)*


Traigo hoy aquí aquellas viejas estampas, así como el dibujito esquemático que me inspiró la colorista imagen. Desde luego, mi reproducción de la estampa en colores no traslada con fidelidad los vivos, alegres tonos de la pintura original. Sólo da una idea de la misma.


_____


* Naturalmente que los apóstoles no se expresarían en latín sino en arameo, que era la lengua nativa de Cristo. Pero los seminaristas utilizábamos preferentemente el latín de la Vulgata.

lunes, enero 23, 2012

MIGUEL HERNÁNDEZ Y LOS CUATRO ELEMENTOS

*Día ventoso, dibujo de Sancha

La filosofía de la naturaleza que cultivaron los primitivos poetas y filósofos griegos se interesó, desde el principio, por el origen del mundo: de dónde nació todo, de dónde procede. Natura, en latín, viene de ‘nascor’, nacer; y su correspondiente en griego, fysis, viene de ‘fyo’, engendrar. Los primeros filósofos (que, por cierto, escribían en verso) atribuyeron el principio de todos los seres, el arjé, bien por separado, bien mancomunadamente, a unos elementos primarios, los llamados cuatro elementos: el agua, el aire, el fuego y la tierra. Dice uno de esos filósofos, llamado Empédocles:
Escucha, ante todo, cuáles son las cuatro
raíces, o principios de todas las cosas:
el fuego, el agua, la tierra y el aire inmenso en lo alto
.

De esta doctrina se hizo eco el poeta romano Lucrecio en su poema De rerum natura:

Hay quienes piensan que de cuatro cosas todo puede
tener su origen: del fuego, la tierra, el aire y el agua
.

Miguel Hernández, desde muy joven en contacto directo con la naturaleza, se siente parte de ella y puede sentirse identificado con cada uno de esos ‘cuatro elementos’ a los que nos hemos referido. Examinemos algunos ejemplos.

El aire.- Bien en un sentido lúdico (en broma) o bien en un tono más trascendental, aunque de manera metafórica, el poeta se siente identificado con este elemento en su aspecto dinámico. Veamos sendos ejemplos:

El día que sientas un gran viento sobre las casas de Cox, que se lleve las tejas, di: “Ahí viene Miguel”... Además, ya sabes tú que uno, yo por ejemplo, tengo mucho aire natural y me llevo los papeles del suelo cuando paso andando...” (Carta a Josefina, O.C., p. 2.448)

Esto que aquí se dice en tono lúdico, pero dando a entender que el poeta se siente partícipe de ese dinamismo propio del viento, se convierte en una afirmación completamente seria, al tratar el autor de describir la fuerza motriz de la poesía, capaz de impulsar al pueblo a una acción determinada:

Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplados a través
de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más
hermosas.
(M.H. Viento del pueblo, Prólogo a Vicente Aleixandre)

El agua.- Es, junto con la tierra, el elemento femenino, nutricio por excelencia. De la evaporación del mar, los lagos y los ríos, se eleva al cielo el agua y de allí desciende en forma de lluvia. En Virgilio (G. 2.325-7) encontramos una magnífica prosopopeya (personificación) por la cual se representa al Cielo como el esposo que copula con la Tierra en una feliz coyunda:

Entonces el padre omnipotente, el Cielo,
desciende al regazo de su feliz cónyuge
con la lluvia fecunda y, unido a su inmenso
cuerpo, alimenta con el suyo, grande, a las criaturas todas
(G. 2.325-7)

El poeta se identifica con el elemento agua en una ocasión, comparándose con el río de su vega natal, el río Segura:

Tú eres una florida y dulce vega
y yo el caudal que la deslumbra y riega
con sus constantes joyas y atenciones
.

¡
Qué bien sufro mi mal, mi bien, contigo,
hecho un Segura de oro caricioso
que tu vega de amor cuida y consuela
!
(HORTELANO –doliente, 219)

El fuego.- El elemento ígneo aparece en la vida del poeta de manera fulminante: en forma de rayo. El acontecimiento que consiste en enamorarse, lo vive el poeta lúcidamente como una premonición de la muerte. Resulta un tanto extraño, pero es así. Y aunque la naturaleza de las metáforas, como recurso poético, nos induzca a pensar que no se trata de un fuego ‘real’, sino de un fuego metafórico, no conviene olvidarse de que el fuego ‘analógico’, figurado, del amor, puede dar lugar a efectos analógicos proporcionales a los producidos por el fuego ‘real’. Se ha dicho, en más de una ocasión, que ‘se puede morir de amor’. En las concomitancias entre el amor y la muerte han insistido machaconamente los poetas desde tiempo inmemorial. Ya Leopardi dejó como prueba sus versos (traídos a colación por mí en anteriores ocasiones):

Fratelli a un tempo stesso amore e morte
ingenerò la sorte
... (Canti, XXVII, 1-2)

(Hermanos engendró a la par la suerte

al Amor y la Muerte)


Y el poeta Virgilio nos describe así el comportamiento de Dido, ardiendo en amor por Eneas:

Se abrasa la infeliz Dido y deambula como loca por toda la ciudad, cual cierva herida por saeta, a la que un pastor hirió estando descuidada entre los bosques de Creta, mientras la perseguía a flechazos, y le dejó, sin darse cuenta, el hierro volador prendido a su carne. Ella, en su huida, atraviesa las cañadas y bosques tebanos, llevando adherida al costado la mortal caña... (Eneida, 4.68-73)


Ese fuego metafórico llega a inspirar al poeta alguna que otra hipérbole como ésta:



No bastan cerraduras ni cementos, /no, a encadenar mi sangre de alquitrán inflamado, /capaz de despertar calentura en la nieve.


El amoroso fuego se aviva con la circunstancia de la guerra y con el viento del pueblo. El poeta también arde literalmente ante la urgencia del amor. Cárceles y fusiles, campañas y ausencias son obstáculo e impedimento frecuente a la consumación de ese amor. Fríos, privaciones, carencias, socavan su salud y le hunden definitivamente en la enfermedad, el verdugo lento, pero seguro, que le han asignado sus enemigos. El ‘carnívoro cuchillo’ metafórico se hace realidad, bajo la forma de un absceso pulmonar.
Llega el momento ya previsto y preconizado por el poeta:


Mas al fin he de vencerte,
ave o rayo secular,
corazón, que de la muerte
nadie ha de hacerme dudar
.



El fuego consume finalmente al poeta, pero sobre todo, los sufrimientos incomportables de las cárceles y la terca, inmisericorde dureza de sus enemigos.

La tierra.-


“Después del amor la tierra;
después de la tierra, nadie”.
(C. y R. de ausencias, 117)



El cuarto elemento, la tierra, participa a la vez del carácter de principio, u origen, y de fin. Es origen y postrimería, principio y ultimidad. Los versos citados en el encabezamiento de estas líneas tienen su contrapartida en otros versos del mismo libro (poema 71):

Después del amor, la tierra;
después de la tierra, todo
. ("Después del amor", ibíd.)



La tierra, pues, está en el principio, como elemento originario: según el mito bíblico, Dios hizo a Adán del barro de la tierra (Gen. 2.7) y el poeta ratifica con su intuición ese texto bíblico, cuando dice de sí mismo:

Me llamo barro aunque Miguel me llame (El rayo..., 15)


La tierra es el elemento femenino de la naturaleza, junto con el agua. El vientre femenino es un símbolo ctónico (griego, ‘cthōn’, tierra). En él se deposita la semilla que dará origen a un nuevo ser. Para el poeta, la tierra presenta el doble atractivo de ser madre y esposa. La siembra y la fecundación, así como el abonado de la tierra son, correlativamente, tareas agrícolas. Y las herramientas de labor están simbolizadas en los genitales masculinos (“el arado y los bueyes”), mientras que el surco es imagen de la vulva.
Con estos prenotandos se entiende mejor que el poeta relacione coherentemente el amor y la muerte, el vientre femenino y la sepultura, el deseo de copular y el de morir:

Mi cuerpo pide el hoyo que promete la tierra,
el hoyo desde el cual daré mis privilegios de león y nitrato
a todas las raíces que me tiendan sus trenzas.
(“Vecino de la muerte”)



Si aquí se alude al deseo de morir, en otros textos análogos se sobreentenderá el deseo de la cópula sexual:


Dame tierra, mujer, dame hoyo, dame paz. -
___


Caudalosa mujer, en tu vientre me entierro,
tu caudaloso vientre será mi sepultura
. (“Hijo de la luz y la sombra”)
__
Lo agrario y lo genésico están íntimamente relacionados en la poesía hernandiana; y lo mismo el amor con la muerte. Tierra de labranza es la mujer y tierra de labor el pecho del poeta enamorado:


...en él se dio el amor a la labranza,
y mi alma de barbecho
hondamente ha surcado
de heridas sin remedio ni esperanza
por las ansias de muerte de su arado.

En fin, la comunión del hombre con el medio rural se da cumplidamente en la poesía de Miguel Hernández. El poeta se integra en las fuerzas genésicas de la Naturaleza mediante su identificación con los
llamados ‘cuatro elementos’.

lunes, enero 09, 2012

¿QUIÉN LES ROBÓ LA SONRISA?


Es un detalle en el que hasta ahora no había reparado: la seriedad que denotan los rostros de los niños que sufrieron el trauma de la ‘guerra civil’. Tiempos todavía nublados por la tragedia reciente. La seriedad se delata en las fotografías que aún conservo de aquellas fechas. Se advierte la ausencia de sonrisa en esos rostros infantiles, la huella delatora de la injusticia padecida: la orfandad. De ahí la expresión grave del rostro, el gesto adusto, como de fastidio. Aquí presento unas fotos a modo de documento probatorio. En ellas aparezco junto a mi hermana, cuatro años menor que yo. Las fotos están tomadas entre los años 1941 (la primera) y 1945 (la segunda).

¿Creen ustedes propia de esa edad (entre 4 y 8 años) la expresión de esos semblantes infantiles? La sonrisa en esos rostros “brilla por su ausencia”, nunca dicho el tópico con mayor propiedad.

Yo no fui “niño yuntero”, pero acompañé más de una vez a mi primo hermano, Antonio, cuatro años mayor, detrás de las mulas y el arado. Antonio era el “niño yuntero” que yo conocí en aquellos años:


Contar sus años no sabe
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja y mientras trabaja,
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

Era la vida dura y esclava que denunciaba Miguel Hernández, la del trabajo precoz de unos niños obligados a ser hombres antes de tiempo.

Mirando esas fotos se me ocurre una pregunta delatora de una injusticia, aún más grave que la que denunciaba, por las mismas fechas, el poeta Rafael Alberti. También la suya se refería a “los niños de Extremadura”.

Sólo que, en el presente caso, el robo se refiere a una necesidad más vital para un niño que la de los propios zapatos: la necesidad de la sonrisa.

domingo, enero 08, 2012

LIBRITO PÓSTUMO DE PEDRO BELLOSO

Se ha publicado recientemente un librito póstumo de poemas inéditos hasta ahora, cuyo autor es el sacerdote y poeta Pedro Belloso, fallecido hace unos años. De él nos ocupábamos en este mismo blog, en una entrada correspondiente al siguiente enlace. En la breve referencia biográfica que en esa ocasión hacíamos, mencionábamos, entre las obras inéditas, la que ahora se ha publicado y que corresponde al nº 10 de la colección poética ‘eulaliense’, que dirige el también sacerdote y poeta Antonio Bellido Almeida, párroco de la Basílica de Santa Eulalia.

Me ha llegado este librito por mediación del joven profesor universitario Nacho Pavón, paisano de Pedro Belloso y potencial biógrafo del mismo, ya que en la actualidad reúne datos y acumula material para una futura biografía del poeta y ex-párroco de Alange.

Quiero dejar constancia aquí de esta publicación para conocimiento de cuantos estén interesados por la poesía, en general, y en particular por la de este sacerdote extremeño, uno de los varios que integraban el elenco glorioso de la poesía del Seminario pacense en la década de los 40 del siglo pasado: jóvenes con poco más de 20 años por aquellos tiempos. Todos ejercían con ilusión la poesía y todos se habían provisto del correspondiente seudónimo por el que eran reconocidos en la casa común. Sabíamos (sobre todo los que amábamos la poesía) que dichos seudónimos se correspondían con los respectivos nombres propios: Alas Adolfo (Pedro Belloso), Nazario Ortiz (Francisco Cañamero) y Néstor Rodín (Paco, Francisco Sánchez Rodríguez) A ellos se uniría un cordimariano, que adoptó el seudónimo de David Uziel , y que con el tiempo iba a ser uno de los más entusiastas impulsores de la poesía sacerdotal en Extremadura. Me estoy refiriendo a Juan Robles Febré, “cónsul general de la poesía” en Extremadura, diré parafraseando cierta expresión de García Lorca.

El librito que ahora podemos saborear (con ese sexto o séptimo sentido que es el del paladar estético) es una colección de poemitas en torno a la Navidad. Son versos, en general, de arte menor: cuartetas, romances, alguna que otra seguidilla y algunas décimas. Un solo poema de arte mayor, en verso libre.

Todo poesía en tono menor, ligera, alada. El editor, autor del prólogo, cita algunos ejemplos característicos de esta poesía popular, propia de un hombre que convivió muchos años con la gente sencilla, aldeana, de los pueblos que apacentó como pastor de almas. Incluso, en alguna ocasión, se le cuela algún vulgarismo, que el poeta utiliza con benevolente simpatía, aun a sabiendas de que no pertenece a los cánones del lenguaje correcto. Tal es, por ejemplo, el adjetivo desinquieto, que alguna vez escuché en mi propio pueblo, para referirse a un peculiar comportamiento de los niños y que, en la práctica, viene a significar algo así como ‘intranquilo’, ‘inquieto’. El uso popular no distingue ahí que dos prefijos (’des’ e ‘in’, respectivamente) ambos negativos, puedan reforzarse, aunque sea de modo contradictorio (‘des-inquieto’ tendría que significar, más bien, lo contrario de ‘inquieto’. Aquí significa, ‘más que inquieto’).

En fin, poesía entrañable, cercana, popular. Esta poesía genuina la podemos paladear en el nuevo librito de Pedro Belloso, el admirado Alas Adolfo de nuestra
primera juventud.

sábado, enero 07, 2012

CUADERNOS ESCOLARES (II)

Conservo –¡todavía!– dos de los cuadernos de mi época escolar. Ya en otra ocasión reproduje un par de páginas de uno de estos cuadernos, como puede que recuerde alguno de mis lectores. Y, si no, lo recuerdo ahora mediante el correspondiente enlace. Hoy he vuelto a sacar la vieja carpeta del cajón y me fijo en algunos de los poemas que copiaba de un libro que se titulaba (lo recuerdo bien) Versos españoles. Se trata de uno de los más conocidos poemas de Campoamor: “El gaitero de Gijón”. Lo transcribo aquí íntegramente, con los correspondientes descuidos ortográficos (no demasiado graves, a decir verdad) Veo, por la fecha del cuaderno que es del 11 de enero de 1943. Iba a cumplir diez años.
Observo que he escrito el nombre de mi padre, que siempre lo tuve y lo tengo presente, en la memoria, sabiendo, desde muy pequeño, lo que fue la tragedia familiar que marcaría mi vida, a partir de septiembre de 1936.
Escrito con una de las plumillas que se utilizaban en aquella época, la tinta se tomaba de un pequeño tintero que se insertaba en un agujero redondo del pupitre. Más de una vez fui yo el encargado por el maestro, Don Juan Fraile, de renovar la tinta que se elaboraba con polvos y agua en una gran botella.
La escuela estaba en el Pozo de Arriba y salíamos al recreo en la plaza cuadrangular, rodeada por un enrejado, excepto por la parte que da a las viviendas frente a la calle del Medio.
En el año 1945 dejé la escuela para prepararme a ingresar en el Seminario de Badajoz. El ingreso fue en 1946, tres años después de la fecha en que fue copiado el poemilla de Campoamor.

Nota: Clicar sobre las páginas del cuaderno para agrandar
Ver la poesía en Internet mediante el
enlace siguiente: http://www.los-poetas.com/j/campo 1.htm=EL GAITERO DE GIJÓN

















Nota (bis): En la estrofa II, verso primero, falta la palabra 'que' (¡Pobre!, al pensar que en su casa...)

martes, diciembre 27, 2011

LA CUENTA PENDIENTE DE LA DEMOCRACIA

El diario ABC fue el primer periódico español durante muchos años, antes y después de la Guerra Civil. En casa de mi abuela paterna (es decir, en casa de mi padre) había una buena cantidad de números atrasados, de los años 30, tanto de ABC como de Blanco y Negro. Después de la guerra, se seguía comprando el diario monárquico en casa de mi abuela, un periódico que yo leía con deleite, sobre todo, en las jugosas colaboraciones de Agustín de Foxá. Tras el cambio político que se inició en la llamada Transición, empecé a sintonizar más con la línea ideológica de El País y, en consecuencia, me fui alejando del ABC. Ya residiendo en Zafra, he seguido leyendo habitualmente El País, más coherente con mis propios puntos de vista ideológicos. Pero en fechas recientes, a partir del 20-N pasado, el nuevo Ayuntamiento decidió suprimir de la Biblioteca Municipal dos periódicos: El País y el Extremadura, dejando sólo el HOY, a nivel regional, y El Mundo, a nivel nacional. Privado de esas fuentes de opinión, me informaron de que en el Hogar del Pensionista se puede leer El País, el ABC, el Extremadura y el HOY. Por lo que me convenía (ya era hora) solicitar el correspondiente carnet de pensionista.
Con lo que, mira por dónde, he vuelto a leer el ABC (El Mundo me parece un periódico perfectamente prescindible, sobre todo por ciertas firmas que acepta, puede que en aras de la libertad de opinión, pero que en realidad son dañosas para la democracia)
Encuentro en el veterano diario cosas con las que sintonizo: su repulsa, más o menos paladina, del franquismo y el reconocimiento de la necesidad de reparación, siquiera en el aspecto moral, de las víctimas de aquella revuelta fratricida. En este sentido quiero hacer aquí una referencia a la entrevista que publicaba con fecha de ayer el diario fiel a la monarquía, entrevista con el escritor Xavier Alcalá, con motivo de la reciente publicación en castellano de su novela Fábula, publicada originalmente en gallego. De esa entrevista subrayo las palabras que siguen:
— ¿Los fantasmas de la Guerra Civil han desaparecido de nuestra vida?
—
No pueden desaparecer. Creo que el mal fue —y es— de toda España. Los fantasmas no desaparecen hasta que se les hace justicia a los muertos, sin rencor, pero justamente.
Ojalá tomen nota quienes ahora tienen en su mano la ocasión de reparar, de alguna manera, esa flagrante e inveterada injusticia. Y procuren saldar esa deuda con la república y con la Historia.
Hasta ese día, no desaparecerán los fantasmas. O, como decía el escritor Moreno Guerrero, “el llanto de los espectros”. Título de una novela inédita que a mí me dio a leer, pocas fechas antes de su muerte.

sábado, diciembre 24, 2011

LA OCTAVA XXXIV DE PERITO EN LUNAS

Es sabido que el primer libro que consiguió publicar el poeta Miguel Hernández, Perito en lunas, fue escrito con el propósito de combatir un posible malentendido que pudo producirse con ocasión de su ‘presentación en sociedad’, en sendas publicaciones de Madrid, como fueron el semanario Estampa y la revista La gaceta literaria, esta última dirigida por Ernesto Giménez Caballero. Ambas publicaciones resaltaban el hecho insólito de que el joven poeta procediera del medio rural y coincidían en etiquetarlo, aunque fuese de una manera provisional, con el apelativo de “poeta pastor”. El poeta quiso deshacer ese tópico desde el principio. Alguna vez llegó a impacientarse por el remoquete y contestó a quien le identificaba por el mismo:
– “De pastor, nada: sólo poeta”.
Lo de “pastor”, recelaba el poeta que tenía connotaciones de incultura, o de rustiquez. Perito en lunas se propone deshacer ese mito incipiente y el poeta, con cierto amor propio, va a demostrar que domina los recursos literarios y que su poesía puede alcanzar cierto grado de refinamiento y maestría. Miguel Hernández va a probar entre los asiduos a las tertulias literarias de la capital de España, que no es ningún pardillo al que se le ve ‘el pelo de la dehesa’ . Domina recursos sofisticados de la literatura, como el hipérbaton y lo hace con soltura y desparpajo. Y sabe cifrar sus mensajes poéticos a la manera sibilina de ciertos vanguardistas. Su remedo de ciertos ‘tics’ gongorinos es como un guiño a los de la ‘generación del 27’, año del tercer centenario de la muerte del poeta cordobés, bajo cuyo patrocinio se había acogido el citado grupo poético.

Como quiera que algunos lectores del poeta le pidieran ayuda para poder entender, o descifrar, el contenido de las octavas, el poeta accedió a colocar, a manera de solución a las adivinanzas que cada poema planteaba, una palabra clave, que era como la respuesta a la incógnita, o la respuesta al acertijo.

El que concretamente plantea la octava 34 lo cifró el autor en la palabra HUEVO. En efecto, se trata del huevo, uno de los aspectos que puede adoptar la poliforme deidad lunar.

Leamos el poemita para, seguidamente, bosquejar una interpretación:

Coral canta una noche por un filo
y, por otro, su luna siembra para
otra redonda noche, luna clara
(la más clara) con un sol en sigilo.
Dirigible al partir, llevado en vilo,
si a las hirvientes sombras no rodara,
pronto un rejoneador, galán en pico,
iría sobre el potro en abanico.

Interpretación: Una
gallina*, negra como la noche, canta por la parte de su cuerpo que está cerca de la cresta, roja como el coral. Mientras, por el otro extremo de su cuerpo, deposita en el nidal un huevo. Huevo que es blanco, como la blanca luna, tanto más clara cuanto que está compuesta, en este caso, de la albúmina, que es la clara. Rodeada por ella, está la yema, parecida a un sol guardado en secreto. El huevo se parece a un zeppelín, o dirigible, cuando es llevado a la redonda noche que es la sartén. De no ser que cayera en medio del aceite hirviendo de la sartén, saldría de él un gallo que montaría a las gallinas, igual que un rejoneador monta sobre la jaca, y que, al subir sobre la gallina, despliega en abanico ** sus alas hacia el suelo para guardar el equilibrio.

____
* Cliquear sobre la palabra enlace para ver la puesta de la gallina.

** Ver al 'rejoneador' en plena faena

viernes, diciembre 16, 2011

LA SAGA DE LOS ALMEIDA

Desde hace muchos años he conocido y tratado a varios hermanos de la numerosa familia de los Almeida Nesi, muy mermada últimamente por los fallecimientos de varios de sus miembros. A Pepe, el mayor, lo conocí en el Seminario de Badajoz, siendo él un chaval y yo unos cuantos años mayor. Coincidí con él en las oposiciones a plazas de Magisterio y volví a encontrarme nuevamente con él en Sevilla, en el Centro de Profesores donde se impartían cursillos para obtener el CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica). Con otro de los hermanos, Federico, me encontré en Madrid, donde ambos nos licenciamos en la misma especialidad (Filosofía) en la Complutense. Y con un tercer hermano, Ricardo, (que trabajaba en la MUFACE de Badajoz) coincidí, junto con nuestras respectivas esposas, en un lugar de descanso estival en la citada provincia, a principio de los años 70.
Una reciente esquela mortuoria aparecida en el periódico HOY me facilitaba datos más que elocuentes sobre la situación actual de la familia. La fallecida era una de las hermanas, Amparo de nombre. Entre los dolientes vivos se nombraba a otra fémina, Mercedes, y al presumiblemente único varón superviviente de los hermanos, Julio, al que no he llegado a conocer personalmente, pero de quien tengo óptimas referencias: es, o ha sido profesor, en la especialidad de Filosofía, de la Universidad de Córdoba. Deduzco, de la susodicha esquela, que ‘han pasado a mejor vida’ (valga el manoseado eufemismo) tanto Pepe, como Federico, Juan Pedro y Ricardo. De los Almeida tuve siempre la mejor opinión: son gente lista estos Almeida Nesi. Por esto, por considerarlos listos, me parece tanto más enigmática esa especie de prisa, esa unanimidad que parecen haber mostrado en irse relativamente pronto de este mundo: han resuelto con prontitud los trámites de su paso al más allá.
Desde luego, los que yo traté eran mentes despejadas: José, Federico, Ricardo. De éste último recuerdo un artículo que debo tener guardado en alguna parte, publicado en el diario HOY, y cuyo título era “En busca del díptero testicular”. Era una especie de réplica a otro escrito anterior del director del periódico, a la sazón Teresiano Rodríguez, que instaba a los llamados intelectuales a que se ‘mojaran’, ejercitando la libertad de opinión que favorece el desarrollo de las sociedades democráticas. Ricardo, con irónica sagacidad, venía a decir que lo que el director de HOY echaba de menos es lo que vulgarmente llamamos la “mosca cojonera” (el díptero testicular) y ya se sabe que nada detestan tanto los políticos como ese incordiante insecto.

De Pepe recuerdo otro artículo, igualmente sabroso, en el que se encaraba con la sociedad, personificada, a la que dirigía una valiente reprimenda sobre el trato que daba al sufrido personal docente.

Quiero evocar aquí elogiosamente a estos amigos desaparecidos. Al recordarlos, me viene a la memoria un verso de Camoens que oí citar a otro amigo común, aplicándolo a ellos: ... os temidos / Almeidas por quem sempre o Tejo chora (Os Lusiadas, canto I, est. XIV, 5-6) Los Almeidas ‘que el Tajo llora’ son, desde luego, para el vate lusitano, unos héroes. Estos Almeidas españoles, acaso descendientes de lusitanos, sin duda, también lo han sido, a su manera.

La presteza con la que, por rara unanimidad, han ido dimitiendo de la vida, me hace pensar que este artículo debería titularse “la saga... y fuga de los Almeidas”, mejor que 'la saga', a secas.

jueves, diciembre 15, 2011

SÍNTESIS POÉTICAS Y COMICIDAD (y III)

Las síntesis poéticas, cualquiera que sea el grupo en que se encuadran, pueden invalidarse como tales síntesis, destruyendo la pretendida equivalencia que a través de ellas se persigue. Así, por ejemplo, la metáfora que pondera el valor del tiempo equiparándolo con el valor del oro, se desmonta con el siguiente chiste:

–
El tiempo es oro, amigo.
– Pues cóbrese con él


(La equivalencia tiempo = oro no es extrapolable al terreno de los valores mercantiles. Es cierto que time is money, siempre que tengamos en cuenta que esa ‘moneda’ no tiene curso legal)

Así por el estilo sucede con otras muchas síntesis poéticas. He recogido diversos ejemplos de estas síntesis poéticas, reducibles a chistes, en un pequeño trabajo inédito que titulo “Los fundamentos retóricos del chiste”. Copio a continuación algunos de los ejemplos recogidos en ese breve ensayo.

Así, entre las síntesis del 2º grupo (por contigüidad) tenemos la metonimia, según la cual podemos tomar una cosa por otra con la que tiene una relación de parte a todo, causa a efecto, valor a precio...Lo explico con el chiste siguiente:
Cierto cliente distraído olvida pagar su consumición en el bar. Al día siguiente, el dueño del establecimiento le recuerda:
– Tiene usted aquí un café de ayer.
– Pues tráelo. Me lo tomaré aunque esté frío.

Evidentemente, se trataba de un café ‘a deber’, no de un café ‘a beber’. El interesado ha confundido (aposta o sin querer) el precio de la consumición con el artículo consumido.
Entre las síntesis por contigüidad (sinécdoque y metonimia, entre otras) están las que toman el singular por el plural, el instrumento por el que lo maneja, la cantidad contable por la mensurable, etc. Pondremos ejemplos concretos para hacernos entender mejor:

Por ejemplo, siguiendo con la metonimia (síntesis que pertenece al grupo de las asociaciones por contigüidad) y la sinécdoque (relaciones de parte a todo, de efecto a causa, autor a su obra, singular por plural, y viceversa, etc. etc.) vamos a ver algunos ejemplos de comicidad, en los que la síntesis queda invalidada por una operación diametralmente opuesta: el análisis. Veamos, por ejemplo, la sinécdoque consistente en el uso del singular por el plural, o viceversa:

.En aquel lugar, las mujeres llevan la falda por las rodillas (o por la rodilla, si son cojas)

Otro ejemplo: Si tomamos al pie de la letra la famosa rima becqueriana “¿Qué es poesía? –dices, mientras clavas / en mi pupila tu pupila azul”. Como, en realidad, solemos tener dos pupilas, una en cada ojo, se sobreentendería que tanto el poeta como la amada son tuertos de un ojo.

A veces, solemos confundir lo numerable con lo mensurable, o la cantidad discontinua con la cantidad continua. A base de esta metonimia podemos obtener el consiguiente efecto cómico. Así cuenta Pérez Zúñiga, en su novela Viajes morrocotudos, que en cierta ocasión los obligaron a torear, para demostrar su condición de españoles, en una ciudad de Asia. No podían negarse, so pena de ser condenados por aparentar una falsa nacionalidad, así que pidieron los enseres necesarios para la lidia. Y, en primer lugar, pidieron “dos toros con pocos cuernos”. O sea que no tuvieran los cuernos muy grandes. Les trajeron dos toros con unos cuernos descomunales. Y, cuando protestaron por el tamaño de los mismos, les advirtieron que ellos habían pedido “dos toros con pocos cuernos” y por allí no los habían encontrado con menos de dos.

La paronomasia es una síntesis del grupo de las asociaciones por semejanza. Su utilización como recurso cómico representa un buen filón del que suelen abastecerse los payasos y caricatos circenses. Casi todos los chistes de sordos, o paletos, o miopes, suelen consistir en tomar una palabra por otra (se ha oído mal, se ha leído mal, se ha entendido mal) Las paronomasias se dan entre palabras que suenan de modo parecido. Ahorramos al lector ejemplos que puede encontrar por sí mismo.

El eufemismo es una síntesis del grupo de las asociaciones por contigüidad. Como la perífrasis, consiste en expresarse mediante un rodeo, al objeto de evitar algún efecto desagradable. Lo malo es cuando se pone al descubierto lo que se pretendía ocultar. Y se llega a caer en el ridículo. Ejemplo, la superiora de un convento aconseja a las novicias no utilizar expresiones vulgares como, por ejemplo, “el culo del vaso”. Deberán decir mejor “el fondo del vaso”. Pero un día, el director espiritual del convento, alabando la bondad de la madre superiora, dice a las monjas: “Tenéis que amar a la abadesa, porque es muy buena. Yo conozco muy bien el fondo de la madre superiora”.

Apenas hay síntesis poética, sea cualquiera el grupo asociativo al que pertenezca, que se libre de poder ser reutilizada como recurso cómico. Así, hasta la misma apóstrofe (que como figura poética se encuadra en el grupo de las llamadas figuras patéticas) se presta a ser ridiculizada como síntesis poética. Es lo que hace el escritor festivo Juan Pérez Zúñiga, parodiando el tono grandilocuente de los románticos:

¡Oh, Naturaleza, cuán maravillosa y bellamente se manifiesta usted a los ojos del Universo todo!

Y añade en nota a pie de página:

Nota: Decir ‘te manifiestas’ nos parece demasiada confianza.

De ese modo el autor se 'cargaba' esa síntesis poética que se conoce como apóstrofe.

En resumen, todas, o casi todas, las que aquí hemos llamado síntesis poéticas, o figuras literarias, son susceptibles de ser recicladas, transformándolas en los correspondientes recursos
cómicos.

LA SÍNTESIS MENTAL Y LA ASOCIACIÓN DE IDEAS (II)

Las asociaciones de ideas facilitan la realización de las síntesis mentales. Éstas son, en buena medida, el resultado de aquéllas, aunque no todas las asociaciones de ideas cuajan en síntesis, sino sólo las que tienen como resultado el descubrimiento de una nueva faceta de la realidad.

El mecanismo de la asociación de ideas se conoce desde antiguo, y ya Aristóteles apuntó las leyes que, según él, regulaban el funcionamiento de las mismas: a) la ley de semejanza, b) la ley de contigüidad y c) la ley de contraste.
Así, según la primera de estas leyes, las personas, o las cosas, parecidas, se asocian en nuestra memoria: una persona nos recuerda a otra por su parecido con ella. Así los gemelos, por ejemplo, suelen ser parecidos y, a veces, resulta difícil distinguirlos.
Pero, igualmente, las personas y las cosas pueden asociarse por una relación de proximidad, o contigüidad, en el espacio o en el tiempo. El humo se asocia al fuego, el yunque al martillo, etc. Y, por último, las cosas y personas se asocian o evocan, según ley de contraste, o ley de contrarios: blanco/negro, alto/bajo/, frío/caliente, etc.

Las síntesis pueden ser el resultado de cualquiera de estos tres tipos de asociaciones. Si aplicamos la doctrina de la asociación de ideas al estudio de las figuras literarias, descubrimos que éstas configuran otras tantas síntesis poéticas, las cuales pueden clasificarse de acuerdo con el tipo de asociación del que proceden. Así, al grupo de las asociaciones por semejanza corresponden las siguientes síntesis poéticas:

1. ASOCIACIONES POR SEMEJANZA
Comparación (símil), metáfora, alegoría, símbolo, paralelo, parábola, parodia, paráfrasis, paronomasia, equívoco, personificación...

2.ASOCIACIONES POR CONTIGÜIDAD

Al grupo de las asociaciones por contigüidad corresponden las siguientes síntesis:

Sinécdoque, metonimia, circunloquio, eufemismo, perífrasis, gradación, concatenación, esquema, perfil, silueta, hipérbole, hipotiposis, caricatura, hipálage...

3.ASOCIACIONES POR CONTRASTE

Y, finalmente, al grupo de asociaciones por contraste podríamos adscribir la paradoja, la antítesis, el retruécano, el priamel y aquellas figuras que caen bajo la denominación genérica de la ironía (antífrasis, asteísmo, sarcasmo...)

Lo novedoso de este punto de vista es que aporta una clasificación coherente de las figuras literarias, no contemplada (que sepamos) anteriormente en los manuales de retórica al uso.

Algunos teóricos de la asociación de ideas reducen a dos las leyes asociativas: la ley de semejanza y la ley de contigüidad. La ley de contraste la engloban en la de semejanza/ desemejanza, como una especie de integración de opuestos. Parece más didáctica la clasificación aristotélica.

Hay que anotar, sin embargo, que la tendencia poética a la síntesis se ve, a menudo, contrarrestada por la tendencia cómica: la que invalida la síntesis poética (por ejemplo, la metáfora) subrayando la desemejanza, o la diferencia, allí donde la poesía pretendía establecer una equivalencia. Por eso se ha dicho que “lo contrario de la poesía es el chiste” (C. Bousoño)

lunes, diciembre 12, 2011

¿QUÉ ES UNA SÍNTESIS? (I)

Hubo una época de mi vida en la que la palabra ‘síntesis’ revistió para mí una importancia capital. Fue una especie de toma de conciencia del papel fundamental que en el conjunto de las operaciones mentales desempeña la síntesis. Consciente de la importancia de ese papel, concebí el proyecto de realizar un trabajo de tesis acerca del asunto y llegué, incluso, a entrar en contacto con el profesor Dr. D. José Luis Pinillos, quien por entonces era titular de la cátedra de Psicología de la Universidad Complutense. Sólo que, poco después, desistí de mi propósito, dada la necesidad atender a mi trabajo, como funcionario en activo del MEC. Fue como un amor al que se decide renunciar, al sopesar las dificultades que iba a encontrar en el camino. Ya me había ocurrido algo semejante con otros amores de carne y hueso, de modo que soportar las renuncias era algo que formaba parte de la disciplina que la vida me iba enseñando. Quizás no me encontré lo suficientemente capacitado para acometer un trabajo que, ante todo, se me aparecía como ambicioso, pero altamente prometedor. Y es que presentía que la ejecución satisfactoria del mismo rebasaba la capacidad de mis conocimientos: conectaba con el campo de la ciencia universal, en especial con las Matemáticas, y yo tenía el handicap, de principio, de ‘ser de letras’. Bueno, para ser exacto, de Filosofía y Letras; pues fue precisamente en Filosofía (Metafísica) donde obtuve el grado de licenciado en 1969. Desde el comienzo de esa década ejercía la profesión de Maestro de Enseñanza Primaria. Mi encuentro con el tema de la síntesis data de 1958

Escribí por esas fechas un pequeño ensayo titulado “La síntesis mental: bosquejo de una fisiología del entendimiento”, en un primer intento de ordenar mis ideas sobre el tema. Cuando ahora trato de redefinir el concepto de síntesis, casi me veo desbordado por la cantidad de cosas a las que podemos llamar con ese nombre: desde una fórmula matemática a una figura literaria o, incluso, una caricatura: hay síntesis poéticas, síntesis dibujísticas, síntesis matemáticas...Por ejemplo, una ecuación no es ni más ni menos que una síntesis. La famosa ecuación de Einstein que condensa su teoría de la relatividad: e =mc2 (energía = masa por el cuadrado de la velocidad de la luz) es una síntesis genial, un asombroso parto de la mente.
Esa síntesis admirable establece las relaciones que cuantitativamente existen entre esas magnitudes que son la masa, la energía y la velocidad de la luz.
Para alcanzar el adiestramiento necesario que nos capacite para realizar este tipo de síntesis se requiere, sin duda, una preparación específica, que se consigue con el estudio de las Matemáticas y la Física. Pero, afortunadamente, la noción de síntesis es más general y podemos llegar a ella sin necesidad de especialización. Estamos en condiciones de poder brindar una sencilla definición de síntesis, si entendemos por tal el resultado de una operación mental que nos revela un aspecto nuevo de la realidad, comprobable por cualquier persona normalmente constituida.*

Así que nos quedamos, por lo pronto, con que la síntesis es un producto mental. El resultado de esa operación mental puede adoptar el aspecto de una fórmula matemática, o bien puede tratarse de una síntesis dibujística (una caricatura, por ejemplo), o una síntesis poética (una metáfora, pongo por caso)

Por el momento nos centraremos en esas síntesis poéticas que constituyen el conjunto de los llamados ‘recursos literarios’.


___


* Y, por supuesto, con la preparación necesaria. No todos podemos verificar, por ejemplo, la fórmula de Einstein a la que aquí hemos aludido.

viernes, diciembre 09, 2011

LA CONSTITUCIÓN CUMPLE 33 AÑOS

Se cumple por estas fechas (6 de diciembre de 2011) el 33º aniversario de la Constitución, que marca el comienzo de la llamada Transición: el rodaje de la democracia, tras el largo caminar por el desierto de la Dictadura. La democracia era como la tierra prometida de los israelitas: ya lo dije en otra ocasión (recuperar entrada aquí)
Seguimos estancados en una Transición que ya ha dejado de serlo, sin alcanzar plenamente sus objetivos: la reconciliación de los españoles, su incorporación a una tarea común de reparación colectiva, sin prolongar la humillación de los vencidos con el mantenimiento de símbolos y monumentos que perpetúen la memoria de una victoria, que fue de los menos, y una derrota, que fue de los más. El perdedor de la guerra civil fue el pueblo y, con él, la democracia. El franquismo tiene que ser juzgado y condenado; en ello tiene que empeñarse toda la sociedad española. Es mal camino que se persiga a la única persona que intentó aplicar esa justicia, que está por cumplirse. Me refiero, como todos sabemos, al juez Baltasar Garzón.

Si los crímenes del franquismo, reconocidos como crímenes de lesa humanidad y, por tanto, imprescriptibles, no son condenados explícitamente por una sociedad que pretende homologarse a las democracias europeas, esa sociedad no ha logrado la verdadera democracia. Seguimos estancados en la Transición, en tierra de ninguna parte, en la utopía de la democracia. Estamos, más bien, en un callejón sin salida.

La Constitución de 1978 soslayó, sin plantearla en aquella fecha - por prematura- la condena explícita del franquismo. Naturalmente, fue un pacto con los herederos de la Dictadura y hubo que transigir. La Transición empezó por ser Transacción (de ‘transigir’) Pero ya es tiempo de plantear esa reivindicación pendiente. No sería necesario volver a plantear esa condena, de no haberse 'desdecido’ (o desdicho, para su ‘desdicha’ y la de todos) el partido entonces en el poder y, ahora, a sólo a unas fechas de volver a recuperarlo, de la condena unánime del franquismo, acordada con la oposición, con la que suscribió dicha condena en el Parlamento español, el 20-N de 2002. Años más tarde (1996) en el Parlamento europeo, estando el gobierno de España nuevamente en manos del PP, tuvo lugar la retractación de aquella condena, por parte del portavoz del mismo, Sr. Mayor Oreja. Retractación que recupera viejos resabios exculpatorios de la dictadura. Ese no es el camino, señores del PP, pese al resonante triunfo de los recientes comicios celebrados en otro 20-N.

El franquismo es como una herida cerrada en falso. Y la democracia, a secas, vuelve por sus fueros al reivindicar su condena.
La Constitución de 1978 ya está talludita. Y, con ella, la democracia española va camino de quedarse soltera para los restos. Parece que la sociedad española está condenada a perpetuo enfrentamiento, a una irreductible desavenencia

jueves, diciembre 01, 2011

DEMOCRACIA RADIACTIVA

Quiero traer a colación aquí la viñeta de El Roto que publica El País de fecha de hoy. Como tantas veces, una más, este comentarista gráfico de la actualidad pone el dedo en la llaga de nuestra 'democracia' transicional: la de la 'transigencia' pactada con los depositarios del legado franquista. Los residuos radiactivos (radioactivos) de esa dictadura son (como otros tantos residuos de esa naturaleza) de larga duración. Pero no hace falta trasladar esos residuos a un cementerio nuclear: Cuelgamuros es, precisamente, ese cementerio.

Por eso, ni tocarlo. Por más que nuestra 'democracia' siga, indefinidamente, irremediablemente, contaminada de franquismo.